Antonio, agricultor ecológico y biodinámico detrás de Granalma, comparte en este vídeo la relación entre los alimentos y la energía que transmiten al ser humano. A través de un sistema propio de medición vibracional, demuestra cómo la forma en que se cultiva una granada puede influir directamente en la salud y el bienestar de quienes la consumen.
Descubre en este artículo qué significa la energía vibracional de los alimentos, cómo se mide, qué diferencias existen entre los distintos tipos de granadas y qué implicaciones tiene todo esto en nuestra vida cotidiana.
La energía vibracional de los alimentos
Todos los alimentos emiten una vibración que puede medirse en unidades llamadas Bovis. Esta vibración no es un concepto abstracto, sino un reflejo de la vitalidad y calidad que tiene un alimento. Cuanto más alta es la vibración, mayor es la capacidad de aportar energía positiva y bienestar al cuerpo humano.
El principio es claro: la vibración de lo que comemos influye en nuestra propia vibración. Si el ser humano promedio vibra alrededor de 8.000 unidades Bovis, ¿qué sucede al consumir una fruta de 3.000 o de 80.000 unidades?
¿Cómo se mide la vibración de una granada?
Granalma cuenta con su propio método de medición, combinando herramientas técnicas y espirituales:
El biómetro circular
Este instrumento permite medir vibraciones de 0 a 100.000 unidades Bovis. En Granalma, esto se ha convertido en una referencia clara para determinar la calidad energética de nuestras granadas.

Radiestesia con péndulos
Antonio utiliza péndulos, como el péndulo ISIS o el de cuarzo rosa, para afinar las mediciones mediante radiestesia. Se trata de una práctica que ha aprendido de manera autodidacta y que complementa al biómetro.
Decretos y conexión consciente
Toni aplica técnicas de Reiki de cuarto nivel, con decretos y concentración plena, para asegurarse de que el resultado no se vea influido por pensamientos externos.
“Yo, Toni, que soy un ser de luz, que conecto con mi ser superior, que entiendo que el péndulo es una parte de mí y que entiendo el biómetro global de Granalma, que va de 0 a 100.000, quiero saber el nivel vibracional que tiene esta granada.”
Este decreto lo realiza colocando su mano sobre la fruta, intentando sentirla y unirse a ella en vibración. Al mismo tiempo, se concentra en enraizarse al suelo, evitando que pensamientos o expectativas alteren la medición. Este método está directamente influenciado por su práctica de Reiki, donde también se trabaja con decretos y la conexión energética con lo que se mide o trata
Rangos vibracionales de las granadas y del ser humano
Uno de los puntos más reveladores del trabajo de Granalma es la diferencia entre distintos tipos de granadas:
- Granada convencional (cultivada con pesticidas): vibra en torno a 3.000 unidades Bovis.
- Granada ecológica (sin químicos, con agricultura orgánica): alcanza unas 9.000 unidades Bovis.
- Granada Granalma (cultivo biodinámico): supera las 80.000 unidades Bovis.
En paralelo, si aplicamos esto al ser humano:
- Persona sin trabajo interno: entre 7.500 y 8.500 unidades.
- Persona que practica meditación o yoga: entre 11.000 y 12.000 unidades.
¿Qué implica para nuestra salud?
La filosofía de Granalma parte de una idea sencilla:
- Alimentos de baja vibración → cargan al organismo con toxinas, debilitan órganos como el hígado o las suprarrenales y pueden favorecer la aparición de enfermedades.
- Alimentos de alta vibración → aportan vitalidad, mejoran la capacidad de afrontar problemas y elevan la frecuencia energética del ser humano.
Como explica Toni en el video, cuando consumimos granadas de alta vibración “no solo no nos debilitan ni intoxican, sino que nos ayudan a elevarnos”.
La conclusión es clara: consumir alimentos de alta vibración no solo mantiene el equilibrio, sino que ayuda a elevar nuestra propia energía.
La filosofía de Granalma
Detrás de cada fruto cultivado por Granalma hay una intención clara: producir alimentos que beneficien al ser humano en todos los niveles, no solo físico, sino también emocional y espiritual.
Su objetivo es alcanzar la máxima vibración posible en cada granada para que quien la consuma experimente una vida más fluida, con mayor equilibrio y felicidad. Como afirma Antonio, “los problemas siguen llegando, pero ya no te afectan igual; los trabajas de otra manera”.